Conchi Marín: «Mi tío fray Sebastián Olalla»

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email

Conchi Marín Olalla |España| Seguro que conocéis a fray Sebastián Olalla. Es mi tío. Es mi padrino de bautizo. Es el último hijo de Victorino y María (mis abuelos). Nació en Baños de Valdearados en la provincia de Burgos en enero de 1949, poco le falta para los 73 años.

Estudió y se ordenó en San Sebastián, pasó por otras casas en Motril (Granada), Guadalajara … hasta que en 1993 dio un cambio a su vida y marchó a Brasil de misionero, donde reside hoy en día, tras pasar por Marajó, Maringá, etc. Actualmente, y desde hace unos años, está en Sao Paulo, en Paraguazzu Paulista con fray Vanderlei.

Afortunadamente ha sobrevivido a la pandemia, y ha estado 2 años sin venir a España. Le gusta caminar por su quintal, al menos durante una hora diaria, aunque no sé como lo calculará porque nunca lleva reloj (ja ja ja).

Mi tío siempre ha sido bueno, inteligente, generoso, servicial. Ha sabido mantenerse en su sitio con entusiasmo, ayudando siempre a mucha gente necesitada y vulnerable. Ha predicado con fe, con dedicación, con sabiduría. Mi tío no es de dar consejos, pero sí de corregirte los errores gramaticales (como el laísmo).

Llegó a tener algunos cargos, maestro de muchos de vosotros. Hoy en día sobrevive como puede, sin saber ni como ni cuando mantendrá su lugar, si la vida le dejará en el otro charco o terminará su vida en España. Es feliz cuando regresa a su pueblo, cuando charla con los paisanos y cuando abraza a su familia. Una familia que se va mermando, solamente le quedan 2 hermanos, mi madre, Juana y mi tío Pablo.

Verdaderamente yo no puedo hablar de su vida religiosa, como vosotros le conocéis. Puedo hablar como sobrina que soy. Mi tío siempre ha sido muy cariñoso sobre todo con la familia, con sus hermanas y con sus sobrinos. También con sus queridos quintos, porque en el año que él nació, siempre me dijo que fue el año de mayor número de niños nacidos en su amado pueblo.

Para mí siempre ha sido una alegría que mi tío viniese todos los años a España. Siempre nos hemos entendido bien. Hemos compartido mucho tiempo, muchas palabras, muchas excursiones. Nos comprendíamos…, nos ayudábamos. Mi tío no siempre se ha comportado conmigo como fraile. Éramos amigos, había confianza, podíamos tocar todos los temas, sin tener que regañarme por no ir a misa todos los domingos.

Cuando mi tío decidió irse de misionero, yo le dije que iría a verle, y así fue. En mayo de 1995 viaje al otro lado del charco y visitamos algunas de las casas que tenéis en Brasil. Él fue a recogernos al aeropuerto en Río de Janeiro y juntos hicimos diferentes paradas en Sao Paulo, Iguazzú, Belém de Pará y Marajó. Me encantó este largo viaje…  Muchos aviones. Fue toda una experiencia, sobre todo en Marajó conviviendo con tanta gente en pobreza, con el Amazonas…

Desde su marcha y hasta la fecha, no hemos dejado de comunicarnos, al principio era por correo postal, a veces se extraviaban las cartas y los paquetes. Después pasamos a comunicarnos por mail hasta que llegó el «wasap» y la videollamada…

Siempre es una alegría y un motivo de fiesta cada vez que viene a España. Me encargo de él y le llevo a su pueblo, Baños de Valdearados, al de mi marido en Cáceres, Villar de Plasencia, a visitar a mi madre que ahora está en una residencia en Colmenar Viejo. Le llevo de excursión a Manzanares el Real donde conserva a su mejor amiga de la infancia. Procuramos caminar mucho, si procede también al cine, a cenar o comer a restaurantes y a desayunar chocolate con churros. Con mi hijo hace muy buenas migas. Son inseparables. Mi hijo le añora muchísimo, le acompaña a todas partes, disfrutan de la piscina, de los caballos, de las procesiones …

Suele preguntarnos qué queremos de Brasil. Nos gusta que nos traiga algún regalo como café, castañas de cajú, zumos de coco etc. Cuando mi hija, la mayor, Aida, cumplió 15 años también se acordó de ella enviando un paquete porque allí celebran esa edad como muy importante. Después también se acordó de Paloma y no digamos cuando nació Marlon, llegaron unas ropitas preciosísimas para mi niño que hoy todavía conservo. Todavía tenemos las redes de Marajó y las hawainas que el usa con mucha destreza.

Hace unos años en un chequeo médico en Río de Janeiro le atendieron de un ataque cardíaco y después le diagnosticaron (alzheimer). Al ser tratado a tiempo el avance es más lento. Está bien medicado. Los frailes le cuidan, le miman y le quieren…, le tratan con cariño. El olvida tomar sus pastillas, pero siempre estamos ahí para dárselas  y recordarle que debe tomarlas. Mi tío ha heredado esta enfermedad de mi abuela, su madre, que también lo sufrió muy joven.  A veces pienso que yo también voy a heredar…, pero luego se me pasa.

Mi tío puede contar las mismas anécdotas una y otra vez, hasta tres veces en un mismo momento. También sufre ataques compulsivos de hambre creyendo que no ha comido. No ha perdido el humor. Es consciente de sus pérdidas de memoria y por ello escribe en su portátil día a día lo que hace. Es su consuelo de vida. De esta manera se mantiene lúcido, enérgico y con fuerza para seguir viviendo y esperando a que llegue el verano para volver a España, para volver a vernos.

A mí como cuidadora me llega a generar ataques de estrés, esto hace que de alguna manera explote mi salud física, mental y emocional, como el pasado verano, cuando estaba en Aranda de Duero comiendo en La Perla…y me tuvieron que atender los del 112. Él ya no lo recuerda, porque además siguió comiendo como si nada hubiese pasado.

Estoy en un momento difícil. Estoy perdiendo mi familia en vida …. Me duele mucho admitir estos hechos por eso decidí compartir con vosotros unas pinceladas de la vida de mi tío.

Como él, yo también soy escritora, quizás yo haya heredado ese don de él. Espero que disfrutéis mucho de él, como nosotros y que os guste lo que he relatado. Podría seguir escribiendo sin parar, pero creo que por hoy ya os he contado suficiente. Si os gusta me lo decís y en el próximo número os cuento más detalles.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
DESTACAMOS

400 años de pasado, presente y futuro

Site da Ordem – La Orden de Agustinos Recoletos comenzó …

ARTÍCULOS RELACIONADOS
COMENTARIOS